La Estrella Navideña

La Historia Mística de los Tres Reyes Magos

Parte 1: El Nacimiento de Jesús

 He aquí unos magos vinieron del oriente a Jerusalén, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente,
y venimos a adorarle.
Mateo 2:2

A.   Amor- Devociones

Nuestra historia el día de hoy es acerca de los tres reyes magos. ¡Entremos en el espíritu de la Navidad y cantémosle un villancico navideño!

Nosotros los Tres Reyes de Oriente somos (Estrella de Maravilla)

Nosotros los tres reyes de oriente somos,
Llevando regalos viajamos lejos
Pradera y fuente, llanura y montaña,
Siguiendo la Estrella lejana.

Coro:

O, estrella de maravilla, estrella de poder,
Estrella brillante con belleza real,
Que nos guías a occidente, siempre procediendo,
Guíanos a tu luz perfecta.

Nació un bebé en las llanuras de Belén;
Oro traemos para coronarlo de uevo;
Rey por siempre, nunca cesando,
Para reinar sobre todos nosotros.

Coro

Tengo incienso que ofrecer;
La deidad es dueña del incienso;
Oraciones y alabanzas, eleva a todos los hombres,
Alaben a Dios en lo alto.

Coro

La mirra es mía; perfume amargo
Le da aliento a una vida de penumbra;
Entristeciéndose, suspirando, sangrando, muriendo,
Sellado en la tumba fría como una piedra.

Coro

Que glorioso ahora verlo elevarse,
Rey y Dios y sacrificio,
¡El cielo canta, “¡Aleluya!”
“¡Aleluya!” responde la Tierra.

Coro

B.  Sabiduría- Historia

La historia de los Tres Reyes Magos

Había una vez, tres hombres sabios. Cada uno vivía muy lejos, en un país diferente del oriente.

Estos tres hombres sabios no se conocían pero se iban a conocer. Iban a emprender un viaje para encontrar a un niño que cambiaría al mundo para siempre. Ese niño era el niño Jesús.

Los Magos

En esa época, a los tres hombres sabios se les llamaba, Magos. Sus nombres eran, Melchor, Baltasar y Gaspar.

Estos hombres sabios también eran reyes. El nombre Melchor significa “rey de luz”. Él era un rey de Persia, Gaspar un rey de la India, y Baltasar un rey de Arabia. Algunos creen que también eran sacerdotes. Cada uno era venerado en su país de origen. Se vestían con túnicas largas y cada uno llevaba una capa lujosamente adornada.

Otros dicen que los Magos eran hombres que podían leer el movimiento de las estrellas en los cielos, eran astrónomos y astrólogos, además, podían ver el futuro y e interpretar sueños.

El viaje

Cada uno de los reyes magos decidió hacer el viaje que lo llevaría al niño Jesús. No sabían el nombre del niño, pero sabían que iba a nacer muy pronto. Y sabían que tenían que estar allí.

¿Cómo sabían que el bebé iba a nacer en una tierra lejana? Tal vez un ángel los visitó para decirles que necesitaban hacer el viaje. Tal vez escucharon la voz de Dios susurrando en sus oídos. Tal vez tuvieron un sueño que les decía que debían ir a encontrar al niño que había nacido para ser rey. Tal vez consultaron sus cartas estelares y, vieron, por el movimiento de las estrellas en el cielo, que un niño muy importante iba a nacer pronto. O tal vez, todas estas cosas.

Así que, Melchor, Gaspar y Baltasar comenzaron su viaje, cada uno desde su propio hogar. Cada uno tenía un camello con algunas provisiones cargadas sobre la espalda del camello- comida, agua y un regalo para el niño- no querían llegar con las manos vacías.

Podemos imaginar que se enfrentaron con muchos desafíos en el camino. En esos días no existían los aviones ni trenes ni coches. El viaje tomaría muchos días y semanas sobre la espalda de un camello. Había polvo y hacía calor durante el día y hacia frio en el desierto durante la noche.

A través de los siglos, muchos se han preguntado cómo es que estos tres hombres pudieron llegar en el momento perfecto al lugar correcto. Ciertamente, la mano de Dios estaba obrando en sus vidas.

La calmada vocecita interior

Los Tres Reyes Magos eran sabios porque siguieron su propia “calmada vocecita interior”. Esta voz fue el dictado de conciencia de su Presencia Crística interna. Todos tenemos esa presencia de Cristo adentro de nosotros. Esta Presencia Crística existió antes de que Jesús viniera. Él nos dijo que vino a ser un testigo de la Luz. El vino a enseñarnos como podíamos alcanzar esa luz.

En algún momento durante sus viajes, los reyes magos se encontraron. Tal vez se reunieron en el desierto cercano a los alrededores de alguna ciudad, en las colinas de Judea o afuera de las puertas de la ciudad de Jerusalén.

Nos podemos imaginar la alegría que sintieron al conocerse. Seguramente se contaron las historias de sus aventuras. Probablemente comieron juntos, y luego viajaron juntos a conocer al Rey Herodes, el Rey de Jerusalén. Tal vez esperaban que el Rey Herodes les ayudara a encontrar al niño.

Pero cuando conocieron al rey, los reyes magos pudieron ver lo que estaba adentro de su corazón y pudieron ver que este rey, malvado realmente, quería matar al niño Jesús. Estaba listo para mandar a sus hombres a destruir al niño. Pero supieron esquivarlo y proteger al Niño Santo.

La Estrella de Oriente

La Biblia nos dice que los Tres Reyes Magos vieron una estrella en el oriente. “Y la estrella que habían visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llego y se paró sobre donde estaba el niño. Y al ver a la estrella, se regocijaron alegremente”.

Los Magos se regocijaron al saber que su viaje había terminado y que estaban por encontrar al niño. La gran “Estrella de Oriente” era un foco de la luz de la propia Presencia YO SOY de Jesús. En el momento de su nacimiento, toda la gente en la Tierra, podía ver esa estrella brillante.

La Presencia YO SOY es la Presencia de Dios que esta sobre todo hombre, mujer y niño. La podemos ver en la figura superior en la Gráfica de Tu Ser Divino

Así como Jesús tenía su Presencia YO SOY, así, tú también tienes tu propia Presencia YO SOY sobre ti. Puede que no la veas pero está allí.

La estrella de oriente mostró que la gran alma de Jesús había venido a la Tierra. Jesús tuvo un cuerpo físico, así como lo tenemos tú y yo. Fue un hombre, pero la luz de Dios estaba en él. Esa misma luz que estaba adentro de Jesús también está adentro de ti.

Llegando a Belén

Los Reyes Magos llegaron al pequeño pueblo de Belén, con sus regalos para el niño Jesús. Imagínense la escena. Por muchos días habían estado siguiendo la estrella que estaba sobre ellos. Finalmente la estrella paró sobre la posada. ¡Este era el lugar de nacimiento del Mesías!

Los camellos pararon en frente de la posada, y se cayeron agotados sobre sus rodillas. Los Reyes Magos se desmontaron, sacudieron el polvo de sus capas y entraron a la posada a preguntar sobre el niño que había nacido allí.

El posadero estaba perplejo. No sabía nada acerca de un recién nacido en estas partes. Se rascó la cabeza y de pronto pensó acerca del hombre y su esposa que habían venido a la posada la noche anterior. No había lugar en la posada. Todo el pueblo de Belén estaba lleno de gente y todas las habitaciones estaban ocupadas. Pero la mujer se veía cansada y pronto iba a dar a luz, así que el posadero les había mostrado el establo en la parte posterior de la posada. Fue lo mejor que les pudo dar. Era un lugar para los animales, pero por lo menos estaba limpio y lleno de paja. Él podía ver que la pareja estaba muy agradecida.

Así que el posadero los guió al establo, y los Tres Reyes Magos lo siguieron, hasta llegar a la puerta del pesebre. Al asomarse podían ver una luz que brillaba desde adentro.

Y la Biblia nos dice:

Y cuando entraron en el establo, vieron al niño con María, su madre, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos.

Maria tenía al niño Jesús en sus brazos, envuelto en pañales. El padre, José estaba cerca.

Los ojos de todos miraban al niño Jesús. Los pastores también estaban allí, y también los animales, los borregos y las vacas y los bueyes, adoraban al pequeño Cristo.

María colocó al niño en el pesebre para que los Tres Reyes Magos pudieran ver a su hijo.

Y así, el nacimiento de Jesucristo marca la primera Navidad. Las familias en todo el mundo celebran este día santo en honor al nacimiento de nuestro Señor.

Actividad

Haz planes para tu celebración de Navidad.

Consigue tres bolas navideñas para el árbol, de colores, azul para Melchor – Morya, amarilla para Baltasar – Kuthumi, y una de color rosa para Gaspar – Dwal Kul. Crea etiquetas para las bolas con los nombres de los maestros y colócalas en las bolas. Tenlas listas para poner en tu árbol.

El Arcángel Uriel nos ha dicho: que cada bola pintada representa la estrella de un Cuerpo Causal de un maestro ascendido favorito o alguno que es reverenciado en la hueste del Señor. Que tus niños “escriban o impriman los nombres de sus amigos valiosos y los amarren a la parte superior de la bola y que después coloquen la bola con reverencia, en plena conciencia de que “¡he aquí, YO ESTOY aquí, y he aquí, YO ESTOY allá!” Porque en dondequiera que el nombre de un arcángel, un Elohim, un ser ascendido, se escribe o se pronuncia, allí está el foco de esa Presencia Electrónica”.

  1. Construye una estrella para tu árbol de Navidad. Puedes construir una de cartulina o de palitos de manualidades pegados. Si usas palitos puedes pegarlos en la punta, los puede tapar con una capa de pegamento y les puedes agregar brillantina.

 

 

Parte 2: La Epifanía

Los regalos de los Tres Reyes Magos

¿Sabes que regalos le llevaron los Tres Reyes Magos al niño Jesús? Le llevaron oro, incienso y mirra.

Habían seguido a la estrella y cuando encontraron al niño, colocaron estos regalos en su cuna y le sonrieron a su madre, María y a su padre, José. Los regalos tenían un gran valor en esos días.   Pero los regalos también eran símbolos místicos y espirituales que iban a indicar la vida futura del salvador.

Oro para su reino

Melchor le trajo el regalo de oro al niño Jesús. Todo el pesebre estaba encendido con la luz tanto del oro como de la luz del niño Jesús. El oro representa el reino o la conciencia de Dios, el reino que el niño Jesús iba a gobernar un día.

Incienso para su divinidad

Baltasar trajo incienso como su regalo. El incienso es una sustancia preciosa que se usa en los templos y las iglesias. También es un aceite santo que se usa para bendecir y ungir a los enfermos. El incienso tiene un olor santo maravilloso y ayuda a purificar el aire.

El incienso fue la señal de que Jesús tenía la chispa divina adentro de él. El incienso se le dio para que Jesús pudiera acordarse del olor dulce de la Presencia de Dios.

La mirra para su sufrimiento en la cruz

Gaspar trajo el regalo de la mirra. La mirra es una resina especial que viene de árboles que crecen en la India y en Arabia. Tiene un olor dulce y se usa en perfumes e inciensos. También se usa para eliminar el dolor en personas que están enfermas y con dolor.

La mirra iba a consolar a Jesús los momentos de tristeza durante cada dificultad con la que se iba a enfrentar. La mirra era la señal de que este pequeño niño iba a crecer y a conocer el dolor en su vida, para ayudarle a la humanidad.

Los regalos que los ojos de los hombres no podían ver

Los Reyes Magos vinieron a honrar al pequeño Cristo. Llevaron valiosos regalos físicos de oro, incienso y mirra. Pero más importantes fueron los regalos que la gente no podía ver. Los Reyes Magos también vinieron para brindar el regalo de la luz espiritual y bendecir a la Sagrada Familia.

¿Dónde crees que almacenaron esta luz durante el viaje? ¿La llevaron en una caja? No. ¿La llevaron en un saco que colocaron sobre la espalda de un camello? No. ¿La escondieron en los pliegues de sus bellas capas? No.

¿Bueno, en donde almacenaron esa luz? La almacenaron en el lugar donde nadie la podía encontrar. Llevaron esa luz en sus corazones y en su momentum de servicio a Dios. En la profundidad del pecho de cada mago había un lugar especial, una cámara secreta del corazón, y allí, llevaron esa luz especial para el niño Jesús.

Tu cuerpo es un templo. También tienes un pecho en tu cuerpo. Y también tienes un corazón físico que late adentro de tu pecho. ¿Pero sabias que tienes un corazón espiritual en lo profundo de ti mismo, con una cámara secreta que contiene la luz de Dios?

Coloca tu mano sobre tu corazón ahora mismo y cierra tus ojos. Siente la presencia de Dios en tu corazón. Cada uno de los tres reyes magos trajo un regalo de luz específico.

  • Melchor trajo la fe y el poder de Dios.
  • Baltasar trajo la esperanza y la sabiduría de Dios.
  • Gaspar trajo la caridad y el amor de Dios.

Estas tres cualidades son las mismas que se encuentran en la llama trina en el corazón de cada uno de nosotros.

Jesús hizo muchos milagros cuando creció. Tal vez, la gran luz de los tres reyes magos, añadida a la luz de su propio corazón, le ayudó a hacer estos grandes milagros. Si lees acerca de la vida de Jesús puedes aprender acerca de los milagros que hizo.

Y se fueron por su camino

La Biblia nos dice que los Reyes Magos sabían cuando era el momento de dejar a la Sagrada Familia y regresar a sus hogares. “en un sueño, Dios les advirtió que no volviesen a Herodes, se devolvieron a sus países por otro camino”. No regresaron a Jerusalén ni le dijeron a Herodes donde estaba el niño, sino que regresaron a casa por otro camino.

 

La huida a Egipto

Después de que se habían ido, un ángel del Señor se le apareció a José en un sueño y le dijo que llevara al pequeño niño a Egipto. Se le advirtió de que el Rey Herodes quería lastimar a Jesús. José se tenía que quedar en Egipto con su familia hasta que supiera que Herodes había muerto.

Por lo tanto, la pequeña familia partió durante la noche, con rumbo a Egipto, guiada y protegida por los ángeles hasta que pudieran regresar a casa sin peligro.

 

Los tres Reyes Magos hoy en día

No sabemos lo que ocurrió en las vidas de los tres reyes magos después de que regresaron a sus propios países. Pero sabemos que todavía están con nosotros ahora. Son maestros ascendidos en el mundo celestial. Siguieron los pasos de Jesucristo y ascendieron de regreso al corazón de Dios.

Los podemos llamar, los Tres Reyes Magos, pero también tienen sus propios nombres como maestros ascendidos. Melchor es el maestro ascendido El Morya. Vive en el mundo celestial sobre Darjeeling, en la India en el Templo de la Buena Voluntad.

Baltasar es el maestro ascendido Kuthumi. Vive en el mundo celestial sobre Cachemira, en la India en su retiro llamado el Templo de la Iluminación.

Y Gaspar es el maestro ascendido Dwal Kul. Vive en el mundo celestial sobre el Tíbet. No tenemos una foto de Dwal Kul porque no quiso que se pintara su retrato. Pero tal vez, algún día alguien va a pintar el retrato de este maestro. ¡Tal vez podrías ser tu el que lo pinte!

Los tres Reyes Magos te pueden ayudar

El Morya, Kuthumi y Dwal Kul han prometido ayudar a todas las personas que les oren a ellos. Te pueden ayudar a aprender a mantener la luz de una forma fuerte en tu corazón. Te pueden advertir si hay peligro o si hay problemas que se deben evitar en tu vida. Te pueden ayudar a seguir tu propia estrella. Te pueden ayudar a llegar, en el momento correcto al lugar correcto, para que te puedas convertir en el Cristo.

C.   Actividad

Crea algunos regalos para Cristo, como los que le dieron los reyes magos y sácalos el día de la Navidad. El Arcángel Uriel nos dijo: “Al decorar vuestros hogares en anticipación de un invitado especial, el Cristo, incluid en el pesebre que coloquéis, un foco de oro, de incienso, de mirra- símbolos del equilibrio de la llama trina- que llevaban los reyes magos que venían de oriente. Y también da una vuelta diariamente por vuestra casa, con la urna del incienso sagrado”.

  1. Pinta piedras para representar el oro.
  2. Compra incienso para bendecir diariamente tu hogar.
  3. Consigue mirra. Es una resina de una planta del desierto que se ha usado por mucho tiempo con un propósito medicinal. Tú y tus padres la pueden encontrar en tiendas naturistas o tiendas en donde venden hierbas.
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